Diario de Harold

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Diario de Harold

Mensaje  Adroc Niimai el Lun Ene 12, 2015 12:03 am

Nada más despertarme me encuentro con un mensaje de Melani Black que acuda rápidamente al congreso de tecnología, parece que hay problemas...

- Maldita camarilla, no se les puede dejar solos – pienso.

Al llegar al congreso me encuentro con Richard y Kadec. Nos saludamos y entramos a reunirnos con nuestros compañeros.

Mientras atravesamos el hall observo curioso que es extraño que no haya nadie controlando el acceso a la zona de conferencias. Nada más entrar en la zona de conferencias nos reunimos con Patrick, Molly y Kiff. Patrick tiene la chaqueta del uniforme de seguridad desgarrada.

- ¡Vaya! Parece que nos hemos perdido la fiesta – digo irónicamente.
- Mejor que no hubieseis estado – responde Patrick.
- Siempre me pierdo la parte diverida – pienso.

Decidimos sentarnos en la parte de atrás de las gradas para poder hablar más tranquilamente.

Sale Steve Jobs y comienza la presentación.

El tiempo pasa. La presentación es, de lejos, la peor de todas a las que asistido. Lo que decían que iba a ser la gran novedad que iba a poner patas arriba, para un absurdo reloj comprado en una tienda china 24 horas.

Mi aburrimiento llega a límites insospechados, así que decido echar un vistazo por toda la sala a ver si encuentro algo con lo que distraerme. Me fijo que las cámaras de seguridad no están funcionando aparentemente. Lo comento con el grupo y Kiff desaparece, supongo que irá a la sala de control a ver que ocurre con las cámaras.

- Maldito nosferatu, yo soy bueno ocultándome en las sombras, pero no puedo desaparecer por arte de magia... Algún día tengo que pedirle que me enseñe a hacer eso – pienso.

Terminada la presentación empieza la típica ronda de preguntas y como todo aquello me parece una tomadura de pelo, decido pedir el micrófono cuando llega a mis manos, miro fijamente a Steve Jobs mientras este me mira sonriente. Hay que ver lo que gusta ser el centro de atención a este hombre.

- ¿Es usted realmente quien dice ser? Confiense – digo usando mis dotes de persuasión...

Todo el público se gira hacia mí asombrado por mi estúpida pregunta.

- No, no soy Steve Jobs... Quién voy a ser sino, menuda tontería de pregunta – responde el que hasta ahora creía que era Steve Jobs.

Enseguida suena mi teléfono. Era un mensaje de Kiff, necesitaba ayuda de un informático. Kadec se levanta y se va en busca de él.

Nosotros decidimos llevarnos al hijo de Anabella para interrogarlo. Llegamos hasta junto él y <pj david< inicia las presentaciones formales.

- Malditos tremere, siempre haciendo las cosas tan lentamente como si el tiempo no fuese importante – pienso.

- Dejémonos de tonterías. ¡Tú! ¡Síguenos! - digo mirando fijamente a los ojos de Petro, el hijo de Anabella, mientras uso nuevamente mis poderes de persuasión.

Salimos de la zona de conferencias y nos encontramos con el que parece ser el jefe de seguridad del evento. Parece ser que responde al nombre de Miki. Está muy interesado en que estamos haciendo y que planes tenemos, así que nos sigue. Habrá que encontrar una forma de librarnos de él.

Llegamos a un reservado y conseguimos convencer a Miki para que espere fuera con Richard. Nada más entrar en el reservado le pregunto a Petro:

- ¿Quién demonios eres realmente?
- Petro, el hijo de Anabella – responde.

Odio cuando la gente no quiere colaborar, así que decido golpearlo. Ante mi sorpresa parece encajar bastante bien el golpe. Noto como mi cuerpo comienza a tensarse así que decido sacar mi daga del cinturón y comienza a jugar con ella con la mano para aliviar tensiones.

Molly y Patrick continúan interrogando a Petro. Mi juego con la daga parece no relajarme lo suficiente y en un movimiento inconsciente intento apuñalar la pierna de Petro, pero para mi sorpresa lo ha esquivado subiéndose al respaldo del sofá.

Me fijo que Petro me mira y abre los ojos con cara de sorpresa. Enseguida me doy cuenta de que tengo un espejo detrás. ¡Me ha descubierto!

- ¿Por qué estás con ellos? - me pregunta.
- Eso no es de tu incumbencia – respondo.

Maldita sea, tengo que hacer algo antes de que descubra y revele mis verdaderas intenciones para con la camarilla. Noto como todo mi cuerpo vuelve a tensarse.

Molly nota como me vuelvo a tensar y temiendo que vuelva a intentar apuñalarlo me dice que vaya a buscar a Richard. Así que cambio mi puesto con él.

El tiempo pasa y me estoy aburriendo de sobremanera.

- Miki voy a por algo de beber. ¿Te traigo algo? Te noto estresado.
- Me tomaría un café, gracias.

Voy en busca de su café, saco la daga y me hago un pequeño corte en la muñeca dejando caer un poco de sangre dentro del café. Vuelvo con Petro y le tiendo su café. Éste se lo bebe inmediatamente. Sonrío.

Instantes después suena la alarma anti-incendios y salimos enseguida del edificio. Nos reunimos todos juntos en la entrada y comienzan a hablar y a conjeturar sobre que hacer a continuación.

Maldita sea, no tengo tiempo para esto... Así que decido desaparecer en la sombras.
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